Hasta las narices y más allá.

Hasta las narices y más allá.

 
 

 COPIADA NOTICIA DEL BLOG DE LA PLATAFORMA FORO INTERNACIONAL DE VÍCTIMAS DE DESAPARICIONES FORZADAS INFANTILES, TE ESTAMOS BUSCANDO ( TEB).

https://teestamosbuscando.wordpress.com/2018/10/21/hasta-las-narices-y-mas-alla/

 

Las víctimas afectadas por las desapariciones forzadas de nuestros hijos, hermanos y padres biológicos estamos hasta las narices de seguir leyendo manifestaciones de científicos que se erigen en juristas, criminólogos y expertos en la materia sobre la desaparición forzada infantil. Por ello, vamos a rebatir las afirmaciones que se vierten en el  artículo publicado por el diario El País el pasado 19 de octubre, firmado por Manuel Ansede.

https://elpais.com/elpais/2018/09/27/ciencia/1538058145_715458.html

Reproducimos los párrafos más polémicos y los rebatimos a continuación.

El País.- Desde 2010, la Fiscalía ha iniciado 2.100 diligencias de investigación de presuntos robos de bebés. La mayor parte se ha archivado, por falta de pruebas o porque, tras 40 años, ni siquiera existían los registros hospitalarios ni vivían los posibles testigos.

Desde hace cerca de una década las fiscalías han archivado casi sistemáticamente la práctica totalidad de las denuncias, con el criterio contrario a la Circular de 2012 del entonces Fiscal General del Estado, que establecía la no prescripción en los casos de bebés robados, extremo que no se ha tenido en cuenta en casi ninguna de las fiscalías. No se han investigado en profundidad todos los casos, hasta tal extremo que en uno de ellos en Andalucía se archivó porque no había indicios de delito alguno y “se había investigado en profundidad”, y tras ello la familia biológica exhumó los restos del bebé enterrado en nicho y las pruebas genéticas determinaron que esos restos enterrados no tenían relación alguna con la madre biológica, ¿qué investigación se hizo entonces por parte de la Fiscalía?

Estamos hasta las narices del término IRREGULARIDAD, que tanto usa el doctor Francisco Etxeberria y otros profesionales. Señor Etxeberria, no es IRREGULARIDAD: un hijo parido por una mujer y entregado a otra como biológico es una ILEGALIDAD, tal y como lo establecen varias sentencias emitidas por el Tribunal Supremo: “LA SUPOSICIÓN DE PARTO ES UN DELITO DE DETENCIÓN ILEGAL”. La reciente sentencia emitida por la Audiencia Provincial de Madrid establece en los hechos probados que el ginecólogo que atendió el nacimiento de Inés Madrigal cometió los delitos de FALSEDAD EN DOCUMENTO OFICIAL, SUPOSICIÓN DE PARTO Y DETENCIÓN ILEGAL.

El País.- “No conocemos ningún caso en el que se haya podido confirmar el robo de bebés”. Lo que sí hemos visto es que era cierto lo que les dijeron a los padres: que el bebé había fallecido”, señala el biólogo Antonio Alonso.

El doctor Antonio Alonso ignora completamente que muchas de las madres tenemos en nuestro poder certificados emitidos por la Administración Pública en los que se certifica que nuestros hijos no están en los cementerios, que nuestros partos no existen en los libros de registro, que esos niños paridos desaparecieron. No nos vale que nos digan la estupidez de que no se registraban, señores Etxeberria y Alonso, por si no lo saben en España se han preservado en multitud de archivos los registros de los ciudadanos españoles desde tiempo inmemoriales. Deben saber, porque parecen que lo olvidan en las manifestaciones que hacen al diario El País, que a mediados de 1800 se constituyó a todos los efectos formales el Registro Civil y que antes de eso la mayoría de las circunstancias se registraban de mano de la Iglesia Católica. Es más, seguro que saben que hasta la amputación de un dedo precisa de un protocolo de registro antes de ser enterrado ¿Cómo determinan ustedes que no se registraban a muchos de los niños?

No son rigurosos con lo que están afirmando porque no deben seguir hablando de IRREGULARIDADES cuando son ILEGALIDADES. Tengan la honorabilidad de poner las palabras que van unidas a los hechos reales y no supuestos.

Hablan ustedes de 120 restos exhumados, ¿han contado con los ataúdes de bebés vacíos del cementerio de Cádiz? No, ustedes proponen como una realidad sin vuelta atrás la ridícula cifra de 120 bebés desenterrados y con coincidencia con su origen biológico –por otra parte dentro de índices mínimos y escasos de entre miles de bebés desaparecidos ilegalmente y por la fuerza, no por una irregularidad–, sus manifestaciones adolecen de rigurosidad porque las desapariciones forzadas infantiles se cuentan por miles y miles de ellas están documentadas, pero claro, eso no interesa o al menos ustedes ni las conocen.

El País.- En otros dos casos, ya no quedaban huesos, pero sí pelos fetales, paños quirúrgicos, pinzas umbilicales y rastros de insectos devoradores de cadáveres”

Quieren decir que “su equipo ha podido recuperar restos óseos en 117 de los 120 enterramientos exhumados, el 97%. En otros dos casos, ya no quedaban huesos, pero sí pelos fetales, paños quirúrgicos, pinzas umbilicales y rastros de insectos devoradores de cadáveres”

 ¿Esto significa que es de aplicación a los miles de casos en toda España el 97% sobre 117 casos?

¿Quieren decir que dan por sentado que nunca ha habido una acción general de robo de bebés en España?

¿Quieren decir que sobre la cifra de 117 se concluye este crimen de lesa humanidad?

Señores, ¡hasta las narices y mas allá estamos las miles de víctimas afectadas por las desapariciones forzadas infantiles de nuestros niños!

Captura de pantalla 2018-10-21 a las 20.15.03Imagen publicada en el artículo de El País, el 19 de octubre de 2018

Señor Francisco Etxeberria, la Sociedad Científica Aranzadi, que usted ha presidido por mucho tiempo descubrió un cementerio infantil ilegal (que no irregular) de unos 500 niños en la Cripta de la Trinitarias de Madrid, con edades comprendidas entre los pocos meses hasta los cinco años de vida, todos ellos con claros síntomas de raquitismo pero todos con una excelente conservación de sus restos óseos –según su investigación–. ¿Cómo es posible que estos niños enterrados en un cementerio ilegal, en una situación lamentable de humedad y salinidad se hayan conservado y sin embargo usted mantenga que otros enterramientos mucho más recientes en el tiempo desaparezcan sus restos óseos de burda manera? Señor Etxeberria, muchas de las víctimas no creemos en su opinión y nos ofende la banalidad con la que se hacen manifestaciones sobre un crimen tan terrible como es la desaparición forzada de nuestros hijos, hablando de irregularidad de forma ofensiva para las miles de madres que tenemos constatado la desaparición de nuestros hijos.

https://www.elespanol.com/cultura/libros/20160514/124737562_0.html

Captura de pantalla 2018-10-21 a las 20.22.10Imagen publicada en El Español el 15 de mayo de 2016

El País.- El informe técnico no respalda la existencia de una trama de robo de bebés, sino que constata “la comprensible incertidumbre” de muchos padres sobre si su hijo murió realmente, tras un trato hospitalario que, hace décadas, pudo ser frío y opaco, según Alonso.

Señor Alonso, es imposible que su informe técnico respalde ninguna trama porque no estamos buscando a hijos muertos, estamos buscando a hijos vivos con identidades falsas, detenidos ilegalmente, con falsedad en documento público desde el seno del propio crimen perpetrado.

Señores Etxeberria y Alonso, ofenden a la inteligencia y al sentido común de las víctimas que concluyan que de 117 restos óseos estudiados se determine el 97% de casos demostrados que están enterrados y son de los suyos, de su gente. ¡Pues claro que sí! Es estúpido y obtuso pensar que de miles de niños desaparecidos por la fuerza, el 100 por 100 sean niños robados, pues claro que habrá niños que murieron porque la fatalidad existe y la entendemos y la asumimos. Pero es necio y mostrenco pretender negar lo que es una evidencia a nivel elemental, señores Alonso y Exteberria: ¡los niños no se roban porque no se pueden robar a las personas! ¡Están desaparecidos y vivos! ¡Con identidades falsas! Son un crimen contra la humanidad, un crimen de estado, un crimen que no llevó los huesos a sus laboratorios porque no están muertos, ¿se enteran? Están vivos y desconocen su identidad biológica porque un buen día gentuza de mala calaña, vistiendo batas blancas o túnicas, o puñetas de escribanos registradores, orquestaron con conocimiento pleno una trama miserable y llena de mentiras que hoy perdura y que se mantiene en el tiempo por el negacionismo de algunos.

El País.- “Hay padres que no se creen nuestros análisis de ADN. Creen que se trata de una conspiración del Estado. Ponen en duda nuestro trabajo y nuestra honestidad”, lamenta Alonso, uno de los mayores expertos de España en genética forense. Ha trabajado en la identificación de las víctimas de los atentados del 11-M, en la de los asesinados en la Guerra Civil Española e incluso en los intentos de encontrar los restos mortales del escritor Miguel de Cervantes.

Señor Alonso, usted nos ofende porque esos análisis de ADN sobre personas fallecidas no tiene nada que ver con los análisis de ADN ni con la forma de procesarlos, en la mayoría de los casos de forma tan burda que ni un estudiante de laboratorio sería capaz de extraer de forma rigurosa ningún perfil genético. No creemos en “una conspiración de Estado”, es una conspiración criminal ¿de Estado? Usted sabrá lo que dice porque nosotros sólo sabemos que nuestros hijos no están en los cementerios, pero tenemos certificado por la propia Administración Pública que murieron, y mire usted por donde también tenemos certificado por la misma Administración Pública que no entraron jamás en el cementerio, ¿será que no le falta razón Señor Alonso?

Señores Alonso y Etxeberria ¿encontraron ustedes los restos de Cervantes? Creo que lo que sí encontraron de forma cierta es un cementerio ilegal infantil de unos 500 niños de los que se dice poco o nada, eso no interesa, es más interesante los huesos ¿de Cervantes?

La prensa de este país ha publicado numerosos artículos sobre encuentros de madres y sus hijos robados. 

Ustedes serán los mayores expertos en genética de España, pero son los mayores ignorantes en el sufrimiento que padecemos todas las víctimas, la de nuestros hijos vivos y desaparecidos, ¡ni muertos ni enterrados!

El País.- “Lo que los neonatólogos han hecho en este país es salvar vidas, no robar bebés”, defiende Francisco Etxeberria, profesor de Medicina Legal y Forense de la Universidad del País Vasco.

Señor Etxeberria, ¡pues claro que salvan vidas, faltaría más! ¿Sabe lo que es un ginecólogo que regala una niña y firma el nacimiento del bebé como biológico de una mujer estéril? Se llama culpable de detención ilegal, suposición de parto y falsedad en documento público. ¿Por qué no nos habla de este tema?

Dicen ustedes que de su estudio de 117 restos óseos se determina que no hay trama, que no se robaron niños. Bueno, les quiero recordar que en el preámbulo de la Ley de Adopciones de 1987 el propio Estado reconocía y escribía con conocimiento concreto y exacto que “ESTA AUSENCIA DE CONTROL PERMITÍA EN OCASIONES EL ODIOSO TRAFICO DE NIÑOS”.

Señores Alonso Y Etxeberria, desdicen ustedes las propias afirmaciones del Estado, de los legisladores, de aquellos que ya en 1987 admitían y reconocían en un texto de ley el TRÁFICO DE NIÑOS EN ESPAÑA.

Señores Alonso y Etxeberria, ¿cuestionan ustedes las desapariciones forzadas infantiles de los hijos de miles de madres en Argentina, Irlanda, Australia, Chile, Méjico, Alemania, Marruecos, etc.?

¿Por qué lo niegan en España? ¿Somos diferentes al resto?

Sres. Etxeberria y Alonso, alguien de ciencias, en concreto un médico, ha sido culpado por delitos muy graves relativos a la desaparición de una bebé, de Inés Madrigal.

¿Pueden seguir diciendo a voz en grito que eran irregularidades? En nuestra plena libertad de creer o no creer y con los hechos probados ante un tribunal y certificados por la historia y por nuestro propio Estado ¡pues claro que no les creemos!

María Bueno, coordinadora de la Plataforma Foro Internacional de Víctimas por Desapariciones Forzadas Infantiles Te Estamos Buscando.

Sedes: Euskadi. Navarra, Cataluña. Valencia. Madrid. Andalucía y Reino Unido.